Infosalud: Lipoproteína A: La partícula " invisible" que aumenta el riesgo cardiovascular

miércoles, 14 de enero de 2026

Lipoproteína A: La partícula " invisible" que aumenta el riesgo cardiovascular

 .



Durante años nos enseñaron que el riesgo cardiovascular se medía casi exclusivamente por el colesterol LDL. Si el LDL estaba “bien”, el riesgo parecía controlado. Pero la práctica clínica demuestra que esto no siempre es así. Hay personas con LDL correcto, buena dieta y hábitos saludables que aun así sufren infartos, ictus o desarrollan estenosis (estrechamiento) de la válvula aórtica. En muchos de esos casos aparece un mismo protagonista: la lipoproteína(a), o Lp(a). La Lp(a) es muy parecida al LDL, pero con un detalle importante: lleva unida una proteína extra llamada apolipoproteína(a). Ese pequeño “añadido” cambia por completo su comportamiento biológico. Mientras el LDL se limita sobre todo a transportar colesterol, la Lp(a) hace algo más. Provoca inflamación en la pared arterial, transporta sustancias oxidantes y altera los mecanismos normales de la coagulación creando un microambiente que favorece la formación de trombos. La Lp(a) es el principal transportador en sangre de fosfolípidos oxidados, moléculas especialmente dañinas para el endotelio ; la capa interna de los vasos sanguíneos. Cuando estas partículas llegan, reducen la disponibilidad de óxido nítrico (un vasodilatador fisiológico), facilitan la entrada de células inflamatorias y favorecen el engrosamiento de la pared vascular. Curiosamente ,la apolipoproteína(a) se parece mucho al plasminógeno, la molécula encargada de ayudar a disolver los coágulos. Esa similitud hace que compita con él y dificulte la destrucción de los trombos. Quizás te estés preguntando; ¿Pero qué sentido tiene que exista una partícula que perjudica la salud de una forma tan notable? La Lp(a) surgió evolutivamente como una variante del plasminógeno que ayudaba en los procesos de coagulación y reparación de heridas, en un entorno lleno de amenazas de depredadores ,pero que en la vida moderna agravada por contextos obesogénicos, puede significar una amenaza en el riesgo cardiovascular. Los niveles de Lp(a) dependen casi por completo de la genética. Se establecen desde edades tempranas y apenas se modifican con dieta, ejercicio o estatinas. Por eso hay pacientes que hacen todo “bien” y aun así mantienen un riesgo cardiovascular elevado. La buena noticia es que hoy podemos medirla, y actuar sobre el riesgo muchos años antes de que aparezca un evento. Conocer tu Lp(a) no es para alarmarse, sino para anticiparse. Fuentes principales de consulta : -Lp(a): A Clinical Review — M.S. Safarova, C.N. Nota, I.J. Kullo (2025) . PubMed -Greco A, Finocchiaro S, Spagnolo M, et al. Lipoprotein(a) as a Pharmacological Target: Premises, Promises, and Prospects. Circulation. 2025;151(6):400-415. .PubMed
-Lipoprotein(a) in Atherosclerotic Cardiovascular Disease and Aortic Stenosis: A European Atherosclerosis Society Consensus Statement — F. Kronenberg et al. (2022)

Etiquetas:

0 Comentarios:

Publicar un comentario

Suscribirse a Comentarios de la entrada [Atom]

<< Página Principal