Infosalud: "Eritropoyesis: Formación y control de los hematíes"

viernes, 30 de enero de 2026

"Eritropoyesis: Formación y control de los hematíes"

 El proceso mediante el cual se forman los glóbulos rojos o eritrocitos se denomina eritropoyesis. 



Su objetivo principal es mantener un número constante de estas células en circulación para asegurar el suministro adecuado de oxígeno a los tejidos. Este proceso se inicia con las células madre hematopoyéticas en la médula ósea y culmina con la producción de eritrocitos maduros.

El primer progenitor comprometido hacia la línea eritroide es la unidad formadora de brotes eritroides (BFU-E), que tiene la capacidad de formar grandes colonias de células rojas en cultivo. A partir de la BFU-E surge la unidad formadora de colonias eritroides (CFU-E), un progenitor más diferenciado que forma pequeñas colonias de hematíes. La CFU-E expresa una gran cantidad de receptores para la eritropoyetina (EPO) y la transferrina, lo que facilita su maduración hacia el proeritroblasto, el primer precursor eritroide reconocible morfológicamente en la médula ósea. El proeritroblasto, una célula grande con núcleo redondeado y citoplasma intensamente basófilo, se transforma en un eritrocito a través de una serie de divisiones sucesivas. Durante este proceso, el citoplasma madura y el núcleo es expulsado, resultando en la formación de reticulocitos, que son células anucleadas llenas de hemoglobina. Cada proeritroblasto puede producir entre 16 y 32 reticulocitos en un período de 5 días. Los reticulocitos ya no se dividen y permanecen en la médula ósea durante 24 horas antes de pasar a la sangre periférica, donde se transforman en eritrocitos maduros en un plazo de 24 a 48 horas. Los precursores eritroides tienen que producir hemoglobina, lo que requiere la síntesis de cuatro cadenas polipeptídicas de globina y cuatro moléculas del grupo hemo. El eritroblasto en desarrollo tiene intrínsecamente todo lo que necesita para la síntesis de hemoglobina, excepto el hierro, que es transportado desde el plasma por la transferrina. Una vez que los precursores se diferencian a reticulocitos, pierden sus receptores para la transferrina, los ribosomas y las mitocondrias, con lo que desaparece su capacidad para sintetizar hemoglobina y de metabolismo oxidativo.

La regulación de la eritropoyesis está mediada principalmente por la EPO, una glicoproteína producida en su mayoría por las células peritubulares del riñón en respuesta a la hipoxia. La EPO actúa sobre los progenitores eritroides, especialmente la CFU-E y los proeritroblastos, promoviendo su proliferación y diferenciación. Además, otros factores como los andrógenos, los esteroides y la tiroxina también pueden estimular la eritropoyesis.


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