Infosalud: Científicos convierten la orina en energía

miércoles, 25 de febrero de 2026

Científicos convierten la orina en energía

Es fascinante cómo la ciencia está transformando algo que solemos considerar un desecho en un recurso energético.


 Investigadores en Canadá han perfeccionado el uso de Celdas de Combustible Microbianas (MFC, por sus siglas en inglés) para extraer energía de la orina, y el hallazgo sobre la concentración es clave para la eficiencia del sistema.

Aquí te explico cómo funciona este proceso y por qué la "densidad" del insumo es el factor determinante:

El Proceso: De la Micción a la Electrificación

El sistema se basa en la bio-electroquímica. Básicamente, se utilizan bacterias como "obreras" que descomponen la materia orgánica.

 * Anidación bacteriana: Se colocan bacterias específicas en un ánodo (el polo negativo).

 * Oxidación: Las bacterias consumen la urea y otros compuestos orgánicos de la orina.

 * Liberación de electrones: Al metabolizar estos compuestos, las bacterias liberan electrones y protones.

 * Generación de flujo: Los electrones viajan a través de un circuito externo hacia el cátodo (polo positivo), creando una corriente eléctrica.

¿Por qué la orina concentrada es mejor?

El estudio destaca que la orina "fuerte" o concentrada produce resultados superiores debido a varios factores químicos:

 * Mayor densidad de combustible: La urea es el principal "alimento" para las bacterias. A mayor concentración, hay más sustrato disponible para ser procesado en el mismo espacio.

 * Conductividad mejorada: La orina concentrada tiene una mayor cantidad de sales y electrolitos. Esto reduce la resistencia interna de la celda, permitiendo que la electricidad fluya con mayor facilidad.

 * Eficiencia de espacio: Se requiere menos volumen de líquido para obtener la misma cantidad de energía, lo que facilitaría el diseño de dispositivos más pequeños y portátiles.

Aplicaciones y Futuro

Aunque todavía no vamos a cargar un coche eléctrico solo con esto, las implicaciones son enormes para contextos específicos:

 * Saneamiento autosuficiente: Baños públicos en zonas remotas que generen su propia iluminación.

 * Sensores remotos: Alimentación de dispositivos de monitoreo ambiental sin necesidad de baterías de litio.

 * Misiones espaciales: Donde cada gramo de recurso debe ser reciclado al máximo.

> Dato curioso: Además de electricidad, este proceso suele dejar como subproducto nitrógeno y fósforo purificados, que pueden usarse como fertilizantes de alta calidad.

¿Te gustaría que profundizara en los detalles técnicos de la reacción química o que busquemos qué otros "desechos" se están convirtiendo en energía actualmente?

Primero, veamos la química específica de cómo esas bacterias logran el truco de la electricidad, y luego pasamos a otros residuos que hoy son "oro negro" energético.

1. La Reacción Química: El motor de urea

En una celda de combustible microbiana (MFC), el combustible estrella es la urea (CH_4N_2O). El proceso ocurre en dos etapas principales dentro de la celda:

 * En el Ánodo (donde están las bacterias): Las bacterias rompen la urea mediante un proceso de hidrólisis y oxidación. La reacción simplificada libera electrones (e^-):

 

   Esos electrones son los que capturamos para encender una bombilla o cargar un sensor.

 * En el Cátodo: Los electrones viajan por el cable, llegan al otro lado y se combinan con oxígeno y los protones (H^+) que atravesaron una membrana:

   

Resultado neto: Obtienes electricidad y agua limpia (o al menos mucho más tratada que la original).

2. Otros "desechos" que hoy generan energía

La orina no es la única protagonista. La ciencia está encontrando energía en lugares cada vez más extraños:

A. Aguas residuales de la industria alimentaria

Las fábricas de cerveza y chocolate generan aguas con altísimas concentraciones de azúcares. Hay plantas experimentales que usan estas aguas para alimentar bacterias que generan hidrógeno o electricidad directamente, limpiando el agua de la fábrica en el proceso.

B. Grasas de alcantarilla (Fatbergs)

En ciudades como Londres, las enormes bolas de grasa que bloquean las tuberías se están extrayendo para convertirlas en biodiésel. Es básicamente reciclar el aceite de cocina mal desechado para mover autobuses urbanos.

C. Cascarilla de arroz y café

En países agrícolas, estos restos se usan en plantas de biomasa por gasificación. En lugar de quemarlos al aire libre, se calientan en ambientes con poco oxígeno para producir un "gas de síntesis" que mueve turbinas eléctricas.

D. Calor humano (literalmente)

En la estación central de Estocolmo, se captura el calor corporal de los miles de pasajeros que pasan a diario. Ese calor se canaliza a través del sistema de ventilación para calentar el agua de un edificio de oficinas cercano. Tú eres el radiador.

¿Cuál es el mayor reto?

El problema no es si funciona (ya sabemos que sí), sino la escala.

 * Una sola celda de orina genera milivatios.

 * Para cargar un smartphone, necesitarías una fila de celdas del tamaño de una pared pequeña.

El avance de los científicos canadienses con la orina concentrada es vital porque permite reducir ese tamaño, haciendo que el sistema sea más denso y potente.


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