Infosalud: ¿Por qué los cirujanos no visten de blanco? El secreto óptico tras el uniforme verde

miércoles, 18 de febrero de 2026

¿Por qué los cirujanos no visten de blanco? El secreto óptico tras el uniforme verde


Imagínate en un quirófano a principios del siglo XX: todo es de un blanco inmaculado. Azulejos blancos, sábanas blancas y uniformes blancos. El objetivo era transmitir una limpieza absoluta. 

Sin embargo, los cirujanos terminaban las jornadas con una fatiga visual insoportable y extrañas "manchas verdes" flotando frente a sus ojos.

¿Qué cambió? La ciencia de la visión.

El problema: La fatiga de los conos y el "fantasma" verde

Nuestros ojos tienen receptores llamados conos, especializados en detectar los colores primarios. Cuando un cirujano pasa horas fijando la vista en el rojo intenso de la sangre y los órganos, los conos sensibles al rojo se agotan. Se "fatigan".

Si en ese momento el médico levanta la vista hacia una pared o una bata blanca (que contiene todos los colores del espectro), ocurre un error de procesamiento cerebral:

 * El cerebro recibe la señal de "blanco", pero los sensores de rojo están demasiado cansados para responder.

 * Para compensar, el cerebro potencia la señal de su color opuesto.

 * Resultado: El cirujano ve manchas verdosas flotando sobre la superficie blanca, lo que distrae y reduce la precisión.

La solución: El círculo cromático al rescate

En 1914, el Dr. Harry Sherman descubrió que el verde (y más tarde el azul turquesa) era el antídoto perfecto. Al cambiar el entorno a estos colores, se lograron tres beneficios críticos:

 * Adiós a las ilusiones ópticas: Como el fondo ya es verde, las "postimágenes" se integran y se vuelven invisibles, manteniendo la visión limpia.

 * Contraste extremo: El rojo y el verde son colores complementarios (opuestos en el círculo cromático). Esto hace que los matices de los tejidos rojos resalten mucho más, permitiendo al cirujano diferenciar mejor entre venas, arterias y nervios.

 * Menos deslumbramiento: Las luces quirúrgicas son increíblemente potentes. El blanco las refleja con intensidad, mientras que el verde absorbe parte de esa energía lumínica, relajando la vista del equipo médico.

Más que una moda, una herramienta de precisión

Hoy en día, el color del uniforme es tan importante como el bisturí. No es una cuestión de estética hospitalaria, sino de fisiología aplicada. Gracias a este cambio cromático, los cirujanos pueden operar durante horas con una agudeza visual constante, demostrando que, a veces, la mejor forma de ver algo es rodearlo de su color opuesto.

Dato curioso: Si alguna vez te has preguntado por qué las pantallas de cine o de efectos especiales son verdes, la razón es similar: es el color que más contraste genera con los tonos de la piel humana.

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