Infosalud

domingo, 1 de febrero de 2026

Candida albicans ATCC 10231: El Estándar de Oro en el Control de Calidad Microbiológico

Candida albicans (ATCC 10231), estándar microbiológico con sensibilidad conocida y estable a conservantes y antifúngicos, lo que la hace ideal para evaluaciones, estudios y validaciones microbiológicas.



 Un microorganismo estándar utilizado para evaluar la recuperación de organismos eucariotas. Robusto y versátil, con capacidad para crecer en un amplio rango de pH, temperatura y diferentes medios de cultivo, simulando condiciones reales de contaminación de productos farmacéuticos y cosméticos, por ejemplo. Sin embargo, su crecimiento consistente se produce en medio de cultivo de agar Sabouraud Dextrosa, con morfología y características bioquímicas bien definidas, lo que reduce la variabilidad y facilita su uso en prácticas de laboratorio.

Conocer la rutina de análisis e identificación de su laboratorio (medio de cultivo, temperatura de cultivo, pH, kits de identificación) es esencial, ya que la Candida tiene una característica muy importante: El dimorfismo se refiere a la capacidad de cambiar reversiblemente entre dos formas morfológicas distintas: la forma levaduriforme (unicelular, ovalada) y la forma filamentosa (multicelular, formando hifas y pseudohifas). Esta transición es crucial para su capacidad de causar enfermedades (patogenicidad). La forma levaduriforme no es invasiva y suele encontrarse como parte de la microbiota normal del cuerpo humano (comensal). La forma filamentosa (hifas y pseudohifas) se asocia con la invasión tisular y la virulencia del hongo.

El cambio de forma puede estar relacionado con diversos factores ambientales y del huésped. Por ejemplo, a temperaturas ambientales más bajas (alrededor de 20-25 °C), es común favorecer el crecimiento de la forma filamentosa (in vitro), mientras que a temperaturas más altas (cerca de 37 °C dentro del huésped) favorecen la forma levaduriforme. Factores como los nutrientes y el pH, abundantes en el ambiente, pueden favorecer la fase levaduriforme, y la disponibilidad de algunos nutrientes puede influir en la transición. En humanos, los altos niveles de CO2 en los tejidos pueden servir como señales de cambio morfológico.

Esta capacidad de cambiar entre diferentes morfologías otorga a Candida albicans, la especie más prevalente, una gran ventaja adaptativa y constituye uno de sus principales factores de virulencia. Esta transición morfológica es un factor de virulencia importante, y la cepa ATCC 10231 se utiliza a menudo en estudios de laboratorio para investigar este proceso y evaluar la eficacia de nuevos antifúngicos que puedan inhibirlo.

Candida albicans es un hongo similar a una levadura que se asocia con mayor frecuencia a infecciones humanas. Por ello, su detección es relevante para la evaluación de la seguridad microbiológica en la monitorización ambiental, las materias primas y los productos terminados.

Etiquetas: , , , , ,